Todo grower conoce ese momento. Aparece una pequeña mancha en la hoja, un aclarado entre las nervaduras o un borde ligeramente quemado, y de inmediato surge el pensamiento: «Falta algo». ¿Magnesio? ¿Nitrógeno? ¿Potasio? Internet ofrece diagnósticos más rápido que un medidor de pH. El problema es que, en un gran número de casos… no falta absolutamente nada. No es una carencia, sino un bloqueo en la absorción de nutrientes (nutrient lockout): la planta tiene los nutrientes disponibles, pero fisiológicamente no puede asimilarlos. Este artículo explica cómo se generan estas situaciones, por qué añadir más fertilizante suele empeorar el problema y cuándo realmente conviene intervenir… y cuándo es mejor no hacer nada.
Qué es realmente un bloqueo de nutrientes



El bloqueo de nutrientes no es una enfermedad misteriosa ni un defecto genético. Es química y fisiología vegetal pura. Los nutrientes pueden estar presentes en el sustrato —tierra, coco o hidro— en proporciones perfectas, pero si las condiciones en la zona radicular no son correctas, la planta simplemente no puede absorberlos.
Las causas más comunes del lockout son:
- un pH incorrecto,
- un VPD alterado (relación entre temperatura y humedad),
- temperaturas de raíz demasiado bajas o demasiado altas,
- salinización del sustrato por sobrefertilización,
- raíces mal oxigenadas.
Los síntomas son idénticos a los de las carencias clásicas: clorosis, necrosis, manchas, deformaciones de las hojas. La diferencia no está en la hoja, sino en la causa, que no se ve a simple vista.
El pH – el culpable más frecuente de las “falsas carencias”


Si tuviera que señalar un solo parámetro responsable de la mayoría de los problemas de los growers, sería el pH. Cuando es demasiado bajo o demasiado alto, ciertos nutrientes se vuelven químicamente inaccesibles, aunque estén presentes en el medio.
Ejemplos habituales:
- el calcio y el magnesio “desaparecen” con pH bajo en coco,
- el fósforo se bloquea con raíces frías y pH incorrecto,
- el hierro puede mostrar síntomas de carencia incluso en un sustrato nuevo y rico.
El grower ve manchas → añade Cal-Mag → sube el EC → aumenta la salinidad → el bloqueo se agrava aún más. Y el círculo vicioso continúa.
VPD y temperatura – cuando la hoja dice “no puedo”


Las plantas absorben los nutrientes junto con el agua. Eso significa que la transpiración debe funcionar correctamente. Si:
- el aire está demasiado seco,
- la temperatura es demasiado alta,
- las plantas están forzadas bajo LEDs potentes,
la planta cierra los estomas para protegerse. El resultado es que la absorción de nutrientes cae, aunque las raíces estén en una solución perfectamente equilibrada.
Por eso, con los sistemas LED modernos, se observan tan a menudo “carencias” que desaparecen simplemente al corregir la humedad o la temperatura, sin cambiar en absoluto la fertilización.
Por qué añadir más fertilizante casi siempre empeora la situación
Aquí está el núcleo del problema. El mayor error es reaccionar de forma impulsiva:
«Parece una carencia, así que tengo que añadir más».
En realidad:
- aumentas el EC,
- incrementas la salinidad,
- dificultas la ósmosis en las raíces,
- profundizas el bloqueo.
La planta recibe aún más de aquello que no puede absorber. Es como echar más combustible a un motor con el filtro obstruido: no funcionará mejor, solo empeorará.
Carencia real vs incapacidad fisiológica de absorción
¿Cómo distinguirlas? No adivinando, sino mediante observación lógica.
Una carencia real:
- aparece de forma gradual,
- afecta a partes concretas de la planta (hojas viejas o nuevas),
- responde positivamente a una pequeña corrección controlada del abonado.
Una falsa carencia (bloqueo):
- aparece de repente,
- suele implicar varios nutrientes a la vez,
- empeora a pesar de aumentar la fertilización,
- mejora tras corregir el pH, el VPD o la temperatura.
Si los síntomas empeoran después de añadir fertilizante, casi con seguridad no era una carencia real.
Cuándo actuar… y cuándo es mejor no tocar nada
La experiencia enseña una regla sencilla: no cada mancha requiere una reacción.
Actúa cuando:
- el pH está claramente fuera de rango,
- el EC es realmente demasiado bajo,
- los síntomas avanzan de forma constante.
No hagas nada cuando:
- las condiciones ambientales se han cambiado recientemente,
- los síntomas son leves y estables,
- la planta sigue creciendo, bebiendo y transpirando con normalidad.
A veces, el mejor “fertilizante” es la estabilidad y unos días de paciencia.
Conclusión de grower para growers
La mayoría de los problemas de nutrición en cultivo indoor no se deben a una falta de fertilizante, sino a condiciones incorrectas. Una planta no es un recipiente que se rellena hasta que deja de quejarse. Es un organismo vivo que responde a su entorno. Antes de coger otra botella, revisa pH, temperatura, humedad y EC. En muchos casos, la “carencia que ves” simplemente no existe… y eres tú quien, sin querer, está intentando crearla.







