Tarde o temprano, todo grower se hace la misma pregunta: ¿se puede cosechar varias veces de una sola planta? Sin volver a plantar, sin germinar de nuevo, sin empezar desde cero. En internet circulan historias sobre “plantas eternas”, tres, cuatro o incluso cinco cosechas obtenidas de un solo ejemplar de cannabis. Suena tentador. El problema es que la biología no tiene piedad con los mitos. El cannabis no es una planta perenne, pero… existen técnicas que permiten forzar temporalmente su ciclo de vida. Este artículo pone orden en el tema, sin magia de foro: qué es realmente posible, qué se queda en teoría y cuándo el cannabis “multitemporada” tiene sentido de verdad.
¿De dónde nace el mito de las plantas multitemporada?
El sueño es sencillo: una planta, varias cosechas, máxima eficiencia. El mito se alimenta de tres fuentes principales. Primero, el re-vegging, es decir, forzar a una planta en floración a volver a la fase vegetativa. Segundo, fotos de hojas “raras” y plantas que vuelven a crecer tras la cosecha. Y tercero, el clásico argumento de internet: “a mí me funciona”. Lo que casi siempre falta es el contexto biológico. Porque que una planta siga viva no significa que funcione como una planta nueva.
Botánica sin rodeos: por qué el cannabis no es perenne
El cannabis es una planta anual. Su ciclo natural es claro: crecimiento vegetativo → floración → reproducción → declive. Tras la floración, la planta queda agotada a nivel hormonal y metabólico. Está programada para reproducirse, no para vivir indefinidamente. En la naturaleza nadie la obliga a volver a la fase vegetativa, porque no hay ninguna razón para ello.
Un punto clave: “morir” no significa secarse de inmediato, sino perder progresivamente la capacidad de regenerarse. Y es precisamente en ese margen biológico donde entra el re-vegging.
Re-vegging – retroceder el tiempo contra la biología

El re-vegging se basa en cambiar el fotoperiodo después de la cosecha (de 12/12 a 18/6 o 20/4), dejando parte del tejido vivo de la planta. Las hormonas de floración disminuyen poco a poco y la planta —a menudo tras semanas de estrés— empieza a producir nuevos brotes.
¿El resultado? Hojas deformadas de una sola lámina, crecimiento caótico y un largo periodo de “recuperación”. Esto no es un reinicio. Es una reanimación.
Datos clave:
- el primer re-veg suele funcionar,
- el segundo es claramente más débil,
- el tercero es una apuesta,
- cada ciclo adicional aumenta el estrés y los riesgos.
Cannabis multitemporada en indoor – el único entorno donde tiene sentido


El cultivo indoor ofrece control total sobre luz, temperatura y humedad. Solo aquí el concepto de cannabis multitemporada tiene una base real.
Condiciones necesarias:
- al menos 18 horas de luz tras la cosecha,
- conservar ramas bajas y hojas grandes,
- poda muy cuidadosa, nunca “hasta cero”,
- VPD estable y fertilización moderada (sin forzar).
En la práctica:
- 2 cosechas por planta: a menudo viable,
- 3 cosechas: posible, pero con pérdida de tiempo y calidad,
- 4+ cosechas: extremadamente raro y casi siempre poco rentable.
Con cada ciclo aumenta el riesgo de:
- hermafroditismo,
- problemas en el sistema radicular,
- flores más aireadas,
- pérdida de aroma y terpenos.
Outdoor: teoría frente a realidad



El cultivo outdoor resulta atractivo: plantas grandes, sol real, naturaleza pura. El problema es la falta de control del fotoperiodo. Tras la cosecha de otoño, los días se acortan, no se alargan. Por eso, un re-vegging real es prácticamente imposible.
Excepciones:
- temporadas muy largas (sur de España, California),
- cosecha parcial de las puntas superiores en verano,
- dejar ramas bajas para una “segunda vuelta”.
Esto no es un segundo ciclo completo, sino estirar los restos. A ello se suman:
- moho,
- plagas,
- sistema radicular agotado,
- enfermedades de otoño.
En la práctica: técnicamente posible, productivamente inútil.
Por qué las autoflorecientes quedan totalmente descartadas
Aquí no hay debate. Las variedades autoflorecientes:
- no responden al fotoperiodo,
- funcionan con un reloj genético interno,
- no vuelven a la fase vegetativa tras la floración.
Autoflower = un ciclo, una cosecha, punto final.
El coste oculto de la “planta eterna”
Cada ciclo de re-vegging implica:
- acumulación de estrés,
- tiempos de recuperación cada vez más largos,
- mayor riesgo de mutaciones y hermafroditismo,
- descenso progresivo de la calidad de las flores.
Por eso, los growers con experiencia rara vez eligen este camino a largo plazo. Como experimento, sí. Como estrategia de producción, no.
Cuándo tiene sentido… y cuándo no en absoluto
Tiene sentido si:
- quieres conservar una genética excepcional,
- estás probando una variedad antes de convertirla en madre,
- quieres aprender cómo reaccionan las plantas al estrés,
- llevas a cabo un proyecto experimental.
No tiene sentido si:
- buscas calidad premium,
- necesitas cosechas predecibles,
- esperas un “atajo” para aumentar el rendimiento.
Una alternativa mejor que el cannabis multitemporada
En lugar de exprimir una sola planta:
- mantén plantas madre y saca esquejes,
- aplica un perpetual grow,
- planifica cosechas escalonadas.
¿El resultado?
Mejor calidad, menos estrés, mayor control… y cero mitología.
Conclusión de grower
Sí, es posible cosechar más de una vez de la misma planta de cannabis. Pero no se trata de una “planta eterna”, sino de una alteración temporal de la biología, con un coste real. En indoor puede ser una herramienta interesante. En outdoor, sigue siendo sobre todo teoría. Por eso, tarde o temprano, la mayoría de los growers vuelve al ciclo clásico: planta sana, una buena cosecha y empezar de nuevo. En el cultivo de cannabis, la estabilidad siempre gana a la magia.







